Dijo Ortega que cada uno es “él y sus circunstancias”. Respeto a Ortega y quiero comprenderlo. Con todo, creo que hubiera sido más afortunado decir que cada cual era “él sin sus circunstancias”.
En mi intimidad, en mi mismidad, en mi Yo, influyen factores, imponderables, como la enfermedad -¿hay otra circunstancia más íntima, más próxima?-, la lluvia, el viento, los demás, etc., que no me dejan ser del todo Yo, Yo solo, Yo puro, como sería libre de cuanto se une a mí, de mi circunstancia (circum stare, lo que me rodea), de lo que me impurifica, en suma. Por eso digo que “Yo soy Yo sin mi circunstancia, que me resta esencia.
F.T.Ortuño
No hay comentarios:
Publicar un comentario