Dolores López Vinader era oculista hasta que se jubiló. Ahora dirige en la Caixa una Obra Social para Mayores con diversas actividades. Creo que te lo dije. Pero lo que no sabes, quizás, es que es poetisa.
La doctora López Vinader estuvo casada, y quedó viuda; cosa natural, que las mujeres son más fuertes que los hombres. Cuando vivia su marido, por lo visto, plantaron un almendro en el huerto de la casa, que pronto floreció.
Luego, viuda, le servía de recuerdo, cada año, viendo brotar de nuevo flores blancas. Ahora leo, en un Correo que manda a los amigos, una Poesía preciosa dedicada a su marido y al almendro que plantaron juntos.
Otra vez la Primavera:
De nuevo tu almendro y yo
Lloramos juntos tu ausencia…
¡Qué bonito! Le he contestado que difícilmente se puede expresar mejor un sentimiento:
De nuevo tu almendro y yo
Lloramos juntos tu ausencia.
¡Precioso, Dolores! Seguro que no pensasteis entonces que con el tiempo os veríais retratados en cada pétalo de las flores que saldrían a recordaros la efemérides.
Lloramos juntos tu ausencia.
Francisco Tomás Ortuño
No hay comentarios:
Publicar un comentario