jueves, 11 de febrero de 2016

DESDE MI PALOMAR Años bisiestos.

 -Este año, Lucas, como es bisiesto, febrero tiene veintinueve días. Cada cuatro años, como sabes, tiene un día más.
-¿Y a qué se debe, Ernesto, que los años bisiestos tengan 29 días?
-La Tierra tarda en dar una vuelta al Sol trescientos sesenta y cinco días y seis horas. Así que cada cuatro años, siendo iguales todos, se cuenta un día más por las horas que pasan de los trescientos sesenta y cinco en su movimiento de traslación. Fueron bisiestos los años cuatro, ocho, doce, dieciséis…, es decir, los múltiplos de cuatro.

-¿Y cómo saber si un número es múltiplo de cuatro, Ernesto?
-Si las dos últimas cifras son ceros o múltiplos de cuatro, ese número será también múltiplo de cuatro. Por ejemplo: este año 2016 es bisiesto porque 16 es múltiplo de cuatro –cuatro por cuatro, dieciséis-; en cambio, el año que viene no será bisiesto, porque 17 no es múltiplo de cuatro.
-¿Y el año 2040, será bisiesto?
-Pues sí, Lucas, el año 2040 será bisiesto porque cuarenta es múltiplo de cuatro: cuatro por diez igual a cuarenta.
-Es curioso, ¿verdad? Así sabemos que el año 718, que empezó la Reconquista, no fue bisiesto; que el 1492, cuando Colón descubrió América, sí fue bisiesto y el 1571, cuando tuvo lugar la batalla de Lepanto, febrero tuvo 28 días.
-Exacto, querido Watson.

     -Para saber de qué siglo es un año no tienes más que suprimir las dos últimas cifras y a la cantidad que te queda a la izquierda, sumarle uno. Por ejemplo: 2016 es del siglo XXI; 30492 del siglo CCCV y el año cuarenta fue del primero.
-¿Y el año cien, Ernesto?
-El año cien, según esta regla, sería del siglo segundo; pero ahí me has pillado. Debe de ser una excepción, porque si empezamos a contar nuestra Era por el año uno, el cien debe entrar en el siglo primero, como el 2000 en el siglo XX. ¿Acaso existió el año cero? Vamos a preguntárselo al Google, que todo lo sabe.
-Efectivamente: “El siglo I abarca del uno de enero del año uno al treinta y uno de diciembre del año cien”. Pues yo añado a la Regla de conocer el siglo de cualquier año: “Se suprimen las dos últimas cifras y a la cantidad que queda a la izquierda se añade uno, menos los años acabados en dos ceros”.

La discusión viene de largo, Lucas: El año 1950 decía ABC en su portada: “Comienza la segunda mitad del siglo XX”. Y don Ambrosio, médico y Profesor de Ciencias Naturales, nos dijo a los alumnos de Séptimo Curso –sí, has oído bien, entonces el Bachillerato era de siete años-: “No es cierto, está equivocado; el comienzo de la segunda mitad del siglo XX será el año próximo”. Pensaba don Ambrosio con buena lógica que el año cien era todavía del siglo primero y que el siglo II empezaba el año 101.

Francisco Tomás Ortuño


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