lunes, 29 de febrero de 2016

Palomas Eucarísticas

Alegría, alegría: es el mejor ambiente para que el niño se desarrolle.

F.T.Ortuño


29 febrero 2016 DESDE MI PALOMAR DE LA OTRA VIDA

-Gran misterio el de la Muerte, Sebastián, ¿qué habrá después de morir?
-En la Eucaristía decimos: “Creo en la resurrección de los muertos y en la vida eterna, Baldomero”.
     -Y hasta que ocurriera, ¿dónde están los que murieron? Hace poco, Sebastián, pensando en lo mismo, saqué cuentas por encima de los que seríamos para resucitar. Creo que… trescientos cincuenta mil millones. Multiplicaba siete mil millones de un siglo por cincuenta siglos que son cinco mil años. Arriesgado pronóstico, pero grosso modo, por ahí andaría la cuenta de los que fuimos, éramos y seríamos en cinco mil años.
     -¿Y a dónde querías llegar, Baldomero?
-¿Cabríamos tantos resucitados en el Planeta? La Tierra tiene una superficie de quinientos diez millones de kilómetros cuadrados, de los cuales el setenta por cien es de agua, quedando para vivir ciento cincuenta millones. Tocaríamos a cuatro centésimas de kilómetro cuadrado para cada cien habitantes, Sebastián.
-Deja ya de hacer cuentas, Baldomero.
-Y si cabemos, Sebastián, ¿podremos recordar la vida que tuvimos antes?:

-“Demos una vuelta por el Roalico, a ver si siguen los pinos que plantamos en mil novecientos setenta y ocho tras el incendio del pinar.
     -Sí, vayamos, hermanicos.
     -Mirad, aún sigue en pie la casa con los pinos, la piscina donde nos bañábamos y el molino que compramos en Todomaco.
-¿Podemos entrar y ver lo que queda dentro?
-Pidamos permiso a los ángeles custodios encargados de la conservación del patrimonio terrenal.
-Os oigo y os doy permiso, pero que nada se rompa ni se pierda.
     -Descuida, hermano, nos das una alegría porque dejamos muchos recuerdos en la otra vida.
     Y entraron. Por las habitaciones y el comedor vieron retratos y objetos que tuvieron. Hasta los payasos de Fofó y Miliki que una vez les regalaron los vecinos.

Francisco Tomás Ortuño


domingo, 28 de febrero de 2016

PALOMAS VORACES

La tinta ha muerto, y con la tinta la plumilla y palilleros, la pluma estilográfica, tinteros y papel secante… ¡Vaya por Dios, bolígrafo, la que has armado!


F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR VENTAS A DOMICILIO

-“Como sabemos que usted tiene compras de Planeta, venimos a regalarle una tablet”. Cómo saben entrar estos vendedores. Ya en las manos mostraban una bella tablet, último ingenio de la informática.
Era para mí un sueño desde que vi a una señorita que leía  un libro en otra igual. “El libro del futuro”, le dije. Y ella me contestó que era ya del presente, que llevaba una biblioteca para escoger el libro que quisiera.
Y ahora me la ofrecían en mi casa como obsequio. ¿Cómo no iba a atenderlos con devoción? ¡Cómo se reirían viendo mi asombro y confusión! Cuando el ambiente fue más propicio, hablaron de los mejores Documentales de Historia que se habían hecho.
-“¿Pero vienen a regalarme una tablet o a venderme unos vídeos?”, pensé. Luego oí que “por ser vos quien sois” y en atención a ser tan buen cliente de la Editorial Planeta, dejaba el lote en mil seiscientos euros.
-¿Cómo lo quiere pagar? –siguió-, ¿en cuotas de diez, de veinte o de cincuenta euros? Es una gracia que hace Planeta a sus mejores clientes. Y este libro de regalo.
Cuando quedé solo y empecé a ver claro, comprendí que había sido objeto de la sugestión que emplean los vendedores en el Hotel Amistad o Siete Coronas con sus clientes para regalarles un jamón. Aquí era una tablet, en tu propia casa, pero el fin era el mismo: venderte unos vídeos con documentales por mil seiscientos euros.


Francisco Tomás Ortuño

sábado, 27 de febrero de 2016

Palomas de Cimera

Haz bien lo de cada día y el mañana se te brindará sin complicaciones.
F.T.Ortuño


26 febrero 2016 PACTOS


-¿Hablamos de Política, Ricardo? ¡Por fin ha pactado Pedro Sánchez con Ciudadanos! El PSOE ha dejado a “Podemos” en la Estacada.
-Era un novio con dos novias y se decidió por una. Aquí no era la que más le gustara, sino la que más le ofreciera.

-¿Tú qué pides, Pablo?
-Yo, Pedro, me conformo con la Vicepresidencia y los cinco ministerios más relevantes.
-¿Y tú, Albert?
-Yo haré como la Ratita del Cuento: dormir y callar.
-Pues, no se hable más, Rovira, contigo me he de casar.

-¿Para cuándo la boda, Pedro?
-Sorprendamos a la parroquia, Albert: hoy mismo.
-¡Bravo, Pedro! ¡Me gustan las decisiones valientes y rápidas! Trae el Libro de firmas y que salga el sol por Antequera.
-Para lo bueno y para lo malo, Albert, como en los matrimonios, quede claro.
-Y para siempre jamás, Sánchez.
-Vamos a sellarlo con un abrazo, como el de Vergara, Rovira.
-Yo no me acuerdo lo que pasó en Vergara, soy muy joven, cuéntamelo tú.
-Yo no soy mucho mayor, Albert, pero ese día no hice novillos: Fue un Tratado de Paz en la Primera Guerra Carlista, en 1839, firmado en Vergara, de la provincia de Guipúzcoa, por los Generales Espartero y Maroto en calidad de Jefes de los Ejércitos Cristino y Carlista. Espartero, partidario de Isabel, hija de Fernando VII, se comprometió a mantener los sueldos de los militares carlistas y a soltar a los prisioneros que había en la cárcel.
-Claro, en los pactos hay que dar y recibir para ponerse de acuerdo.
-¿Y qué pasó después del Abrazo que se dieron Pedro y Pablo, digo Pedro y Albert?, que con tantos nombres ya me lío.
-Que en la euforia del champán, Pedro Sánchez no vio que la novia era tuerta.
-No entiendo lo de la novia tuerta, ¿quieres ser más explícito, Ricardo?
-¿Cómo te lo diría? Pedro Sánchez pensó que la boda era ideal para resolver sus problemas, pero pronto cayó en la cuenta de que la boda no daba para ser Investido Presidente de la Nación; y que los amigos se le echaron encima con un enfado monumental, gritando que no había contado con ellos para su boda. Y el pobre tuvo que romper la boda y, llorando, marcharse a casa. Nadie más supo de él aunque cuentan que acabó en una Casa de Salud.


Francisco Tomás Ortuño

Palomas de toca

¿Te domina un vicio?: Ya eres esclavo.



F.T.Ortuño

27 febrero 2016 DESDE MI PALOMAR DEL TIEMPO

Contra pronóstico, no hace frío, el aire duerme y el cielo es azul. ¿A qué jugamos, Mónica? ¿A qué jugamos, Brasero? Si queréis que llueva, por decirlo no va a llover; si queréis que haga mal tiempo, por poner borrascas en el mapa, el tiempo no va a cambiar. Sed serios, por favor.

Ayer, un amigo mío decía en la sauna, ese lugar donde se trabaja por omisión, quiero decir donde no se hace nada, decía, digo, que los del tiempo repiten lo que desean y al final se cumple; como a los niños, les dices que saben y acaban sabiendo.

Pues yo no estoy de acuerdo, le dije alto, con riesgo de dejarle mal ante el auditorio: Un niño que no da tres, por decirle que puede dar cinco, no da más cosecha; y con el tiempo, por mucho que repitas que va a llover, como sea terco como una mula y esté negado a soltar agua, no lloverá.

La prueba me la ofrece hoy la atmósfera: queríamos que brillara el sol para ir con unos amigos a comer gazpachos jumillanos en Santana y nos hicieron cambiar de idea los avisos adversos constantes de los meteorólogos. Y ahora resulta que hace un día primaveral.

-¿Y dices que en los baños turcos se trabaja por omisión?

-Algo así he dicho, y no me retracto, como otros que dicen digo donde dijeron diego. ¿No era eso lo que hacía Diógenes? Le preguntaban si era partidario de Plauto o de Terencio y contestaba que de Plauto a los amigos de Plauto y de Terencio a los amigos de Terencio. Claro que descubierto su juego, tenía que salir por piernas, perseguido por todos.

-En Política es frecuente el camuflaje: muchos llevan un doble disfraz y usan el que les conviene, aunque a veces se la jueguen. ¿No le pasó lo mismo a un tal Pedro Sánchez? Hablaba con un Partido y le decía: “Llegaremos a un acuerdo; nos entenderemos; pensamos igual; hay philing”. Hablaba con otro y le decía lo mismo. Hasta que un día se descubrió el pastel y se quedó sin pactos, viendo a los otros cogidos de la mano pactando entre ellos.


Francisco Tomás Ortuño

jueves, 25 de febrero de 2016

Palomas Jacobinas

El mar de nuestro Yo es grande. Si nos aficionamos a bucear en él, ya tenemos asegurado un deporte atractivo para nuestros ocios.
El universo es amplio, variado. Dentro de cada uno de nosotros, por extraño que parezca, hay otro universo tan  fascinante como el que vemos fuera.


F.T.Ortuño

25 febrero 2016 DESDE MI PALOMAR

-Ayer tocaste un tema vidrioso, Julián. que podía herir susceptibilidades; veremos si no te llaman al orden y te piden meterte en tus asuntos; cuando una herida es reciente no es lo mejor hurgar en ella.
-Nada dije que no fuera verdad: La muerte es tan natural como la vida, Ernesto, y solo Dios sabe cuándo acontece.
-¿Por qué unos antes y otros después, Julián?
-Yo la vida me la imagino como una procesión de células que traemos al nacer; una de ellas lleva el “the end” sin que nadie sepa cuándo va a llegar. Como un reloj que empieza a caminar cuando se nace y llega un día en que se para. Lo normal es que la cuerda dure hasta el fin; pero hay excepciones: unos se detienen siendo feto, y otros siendo mayor, sin haber culminado su ciclo vital.
-¿Y quién ordena que sea así?
-Solo Dios sabe los que tienen que nacer y cuándo van a acabar. Es el secreto mejor guardado. Que vamos a morir, no hay duda; cuándo, nadie lo sabe. Pero que muera un niño es tan natural como vivir cien años.
-¿Quién puede juzgar a Dios?
-¿Sabemos acaso lo que hubiera tenido que pasar viviendo más? Tenemos que aceptar lo que Dios manda, y hasta agradecerlo.
-¿Agradecerlo?
-Sí; piensa en todo momento que lo que haces y cuanto acontece es lo mejor. ¡Qué paz inunda el alma dejándose llevar por quien sabe más que tú y más que nadie, que busca tu bien y que todo lo puede.

Francisco Tomás Ortuño


miércoles, 24 de febrero de 2016

Palomas Capuchinas

¿Conoces el juego de arquitectura? Es bonito y difícil. Algo parecido es educar a un niño: con la menor pieza que se descuida, la obra se derrumba.


F.T.Ortuño

24 febrero 2016 DESDE MI PALOMAR

-Murcia, miércoles, las ocho in the morning. La hermana de mi nuera se acordará siempre que por estas fechas perdió a un hijo.
-¿De accidente?
-Otro tipo de accidente, Julián. Accidente no es solo morir en la carretera o ser atropellado por un tren. Cuanto ocurre para segar una vida, es un accidente vital.
-¿Y cómo fue, Ernesto?
-Algo notó la madre, asustada, para saber que su hijo no se movía en su vientre. Luego con la autopsia sabrá qué pudo ocurrirle al feto para no seguir.
-Que esto ocurriera antes, cuando la medicina estaba en pañales… pero hoy con tantos adelantos…
-Para una madre, Julián, es un hijo igual cuando tiene cinco meses que cuando tiene menos cinco, si es que la vida se cuenta a partir del parto. Para una madre, la vida de su hijo comienza cuando se engendró, no cuando salió de su barriga. Cuando es recibido por la matrona porque ya no puede estar dentro viviendo de la placenta, el niño tiene ya nueve meses de vida. Está preparado para afrontar la etapa siguiente. No es que no existiera, sino que hacía ejercicios de calentamiento para vivir fuera de la madre.
-¡Qué cosas se te ocurren, Ernesto!
-Yo contaría la edad de las personas sumando nueve meses a la que erróneamente figura en sus datos personales. “¿Qué edad tienes?”. “Veinte años más nueve meses; y tú?”. “Yo cumplo mañana dieciocho, aunque otros piensen que me faltan nueve meses para cumplirlos. ¿Es que no existo cuando vivo en el vientre de mamá?”. Que se lo digan a la hermana de mi nuera. Sabe muy bien que su hijo ya vivía.
-¿Ya había nacido?
     -El ser humano, desde que se engendra, es un nuevo ser que cuenta en la lista de los seres creados para Dios. Lo natural es que muera de viejo, cuando haya cumplido las fases que tienen las vidas por lo general: embrionaria, fetal, infancia, adolescencia, juventud y vejez.
-Pero la vida tiene excepciones: unos la acaban antes de ver la luz y otros después, por circunstancias especiales, sin haberla completado.


Francisco Tomás Ortuño

martes, 23 de febrero de 2016

PALOMAS GIGANTES

Cuando el marido se opone por sistema a lo que dice su mujer, manifiesta que no sabe gobernar su casa.


F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR

Hay una fiesta nueva en Jumilla, que se llama “La tamborada”: ruido a granel de tambores: pam, pam, pam, rataplam, pam, pam, pam, rataplam. Yo le dije a mi sobrina, cuando me dio la noticia, que me avise con tiempo para quedarme en Murcia. No soy amante de los ruidos.  

A mi mujer le gusta romper el huevo en la terraza con los nietos. Lo hace desde que sus hijos eran pequeños, y quiere seguir la tradición. ¡Cuánto disfruta mi mujer con los nietos rompiendo el huevo! “¡Ahora yo! ¡Ahora yo! ¡Me toca a mí primero!”. Miguel Ángel, Francisco, Pablo, Jaime y Alba se disputan el puesto para hacer de “gallina ciega”. El año pasado faltaron a la fiesta Gabriel y su hermana Isabel, que han pasado la barrera de la infancia y se creen mayores para seguir con juegos de niños. Es curioso, ahora no quieren seguir siendo niños y cuando pasen los años, querrán volver y no podrán.

En Aragón diluvió tanto que casi se ahogan: campos anegados, animales muertos… Creo que se pasaros los administradores de arriba. ¿Sería por no querer dársela a los murcianos cuando se la pedían?

Mi gata está encima de la mesa donde escribo. Ocupa justo tres cuartas partes de la misma, y aún quiere la otra cuarta. Como hay brasero y está caliente piensa que todo el monte es orégano. Veo que hasta los animales son egoístas.


Francisco Tomás Ortuño

lunes, 22 de febrero de 2016

PALOMA MOÑUDA

El adolescente, en su incipiente adultez, sueña que es un gigante que puede a un dragón o que es un príncipe que salva a princesas prisioneras en un castillo inexpugnable.

F.T.Ortuño


21 febrero 16 DESDE MI PALOMAR

Ayer, domingo, estuve en una Exposición. Ofrecía cuadros enormes en movimiento, sobre grandes pantallas, que te hacían pensar que estabas en una sala de cine.
Luego estuve en otra de cuadros más pequeños; no de pintura normal, como pudieran ser de Velázquez, Murillo o Sorolla, sino cuadros con objetos pegados –ladrillos, zapatos o telas rotas-, bien enmarcados, eso sí, para que tú interpretes o te figures lo que quieras. ¿Se llamará Arte interpretativo o figurativo? Eres libre de pensar y sentir lo que te venga en gana.
A la salida de la Sala, me acerqué a la joven que vigilaba, y le pregunté: “¿A usted, qué le parece?”. Me comprendió enseguida, y contestó: “Es original”. Pero en su gesto quería decir: “A mí tampoco”.
Yo a estos artistas que exponen cuadros fuera de lo común, a la consideración del público, les haría pasar antes por la prueba del retrato. Si pasaban la prueba les dejaba exponer con cuadros de pegatinas.
Es como a los poetas que escriben sin rima ni medida de los versos. La prueba aquí sería hacer simplemente un Soneto.


Francisco Tomás Ortuño

domingo, 21 de febrero de 2016

PALOMAS “NUCA BLANCA”

Querer con ansiedad una cosa es disponerla favorablemente para conseguirla.


 F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR PODERES

-¿Cómo Dios va a conocer la vida de cada persona, Junípero?
-Dios todo lo sabe, Onofre; ve cada cabello de los millones de personas que somos en el mundo.
-Inconcebible, Junípero, ¿de cuántas personas hablamos? Cada cien años, la población del Planeta se renueva; en cinco mil años, hay cincuenta siglos o grupos de cien. Si multiplicamos siete mil millones que somos por cincuenta, da trescientos cincuenta mil millones de seres que hemos vivido en la Tierra. ¿Cómo puede saber qué piensa cada uno, qué van a hacer mañana, con quién van a verse después y hasta cuándo van a morir?
-No te canses, Onofre, “eso” es superior a nosotros, y nunca podremos saberlo. Nos desborda. Es como si quisiéramos que los mares de la Tierra cupieran en el cuenco de las manos. Y nos quedamos corto, Onofre. Hay más animales que personas, y de todo cuanto existe lleva la cuenta: “Este infusorio vivirá dos horas y aquel cinco”. “Tu mascota Sara saldrá por piernas el domingo, cuando Capitán, el perro de tus nietas, la vea en Santana”.
-¿Tú puedes explicarte que nadie sea capaz de semejante hazaña?
-Yo no puedo explicarme nada, Onofre; pero para quien ha creado el Universo de la nada y lo mantiene, no hay nada imposible.


Francisco Tomás Ortuño

sábado, 20 de febrero de 2016

Paloma Doméstica

Ir contra Natura es locura.


F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR PLANETA

Sobre mi mesa hay un libro blanco del Papa Francisco, titulado: “El nombre de Dios es Misericordia”. Seguro que a mi hija, cuando oyera que había salido un libro nuevo del Papa, le faltó tiempo para comprarlo. ¿Adivinas la Editorial? ¡Premio! La Editorial Planeta.
Esta Editorial pensaría, sin duda, que un libro del Papa Francisco sobre la Misericordia, sería un “best seller”, y cuando nos quisimos dar cuenta, ya estaba en las librerías de todas las regiones, provincias y pueblos de España.
La Editorial Planeta observa, otea el ambiente, vislumbra la noticia y se adelanta a los demás, ofreciendo el libro que causará furor. Ella sola conocerá su enorme potencial. ¿Quién hoy le puede hacer sombra?
En nuestro caso, habrá buscado a una escritora “vaticanista”, Andrea Tornielli, y me atrevería a decir que le ha dado el libro preparado para su publicación: Se llamará “El nombre de Dios es Misericordia”; luego llevará “Una conversación con Andrea Tornielli”; su letra será grande, tipo 14; los espacios amplios, de 1´5; con ocho o diez Capítulos basta; de unas ciento cincuenta páginas, y a vender Ediciones.
Con la Reina Sofía, en su momento, hizo lo mismo. Y con el Rey don Juan Carlos. Y con Benedicto XVI… Siempre a la caza de noticias fulgurantes para libros de venta segura multitudinaria. ¿Se habrá fijado ya en el nuevo Rey?


Francisco Tomás Ortuño

viernes, 19 de febrero de 2016

PALOMA VERRUGOSA

El adolescente es una interrogación.

F.T.Ortuño


19 febrero 2016 DESDE MI PALOMAR El Papa y las Obras de Misericordia.

El Papa ha vuelto de Méjico, donde ha pasado seis días con sus hijos, descendientes de los aztecas.
Hasta hace poco, los Papas no viajaban; esperaban en su trono, como estatuas, que fueran a visitarlos. Pero uno pensó: “Como hijos de la Iglesia que son, si ellos no pueden venir, iré yo a verlos”. Fue un paso decisivo. A partir de entonces, los Papas viajan por todo el mundo.
El Papa Francisco, este año, lleva con él a donde va “las Obras de Misericordia”. Como lluvia benéfica las va mostrando para que se conozcan y se cumplan.
Hay siete corporales y siete espirituales. Las corporales son: 1) Visitar a los enfermos.  2) Dar de comer al hambriento.  3) Dar de beber al sediento.  4) Dar posada al peregrino.  5) Vestir al desnudo.  6) Visitar a los presos.  7) Enterrar a los difuntos.
Y las espirituales: 1) Enseñar al que no sabe.  2) Dar buen consejo al que lo necesita. 3) Corregir al que se equivoca.  4) Perdonar al que nos ofende.  5) Consolar al triste.  6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.  7) Rezar a Dios por los vivos y por los muertos.
En el viaje de vuelta al Vaticano, llamó a Paloma Gómez, su acompañante de viaje, periodista, y le preguntó: “Con sinceridad, Paloma, ¿qué te ha parecido el viaje? ¿Habrá servido de algo?”. Y Paloma se tomó su tiempo para responder: “Yo creo que sí, Santo Padre, como son catorce las Obras de Misericordia, alguna hará su efecto”.
El Papa se sonrió con la respuesta y pronto le lanzó otra pregunta: “¿Y cuál crees tú, Paloma, que dará más fruto?”. Ahora no tardó tanto su compañera en responder: “Hay Obras en las corporales y en las espirituales, muy difíciles de cumplir, Santo Padre: Aunque quisieran, no podrían llevarlas a cabo”.
El Papa Francisco seguía atento a las explicaciones de la Borrero. Como vio que se callaba, la instó a seguir: “Por favor, Paloma, siga y no se detenga; ¿qué Obras de Misericordia no podrán realizar?”. Otra vez se tomó su tiempo la periodista antes de seguir:
-¿Cómo van a dar los que están necesitados, Santo Padre? ¿Quién puede acoger  a tantos inmigrantes que vienen de otros países? ¿Cómo sufrir con paciencia los defectos del prójimo? ¿Sabemos acaso los nuestros?
El Papa Francisco siguió callado el resto del viaje.
  

Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 17 de febrero de 2016

PALOMA COLIPAVO

No hay peor bestia que un hombre colérico.


F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR NEGOCIACIONES

-Hablemos de Política, Silvio. ¿Qué le pasará a Rajoy por la cabeza? ¿Qué a Pedro Sánchez, o a Pablo Iglesias, con la dimisión de Esperanza Aguirre?
-Reuniones y más reuniones de los partidos, Senén.
-¿Qué hacemos ahora? –dicen unos; otros se frotan las manos, y algunos están nerviosos. Cualquier movimiento imprevisto hoy en España es motivo de “sunamis” en el tablero político.
-Calla, calla, que se levanta Pablo de “Podemos”. Dice a Pedro que quiere quince Ministerios en vez de diez.
-¡Hombre, no te pases! -dice Pedro Sánchez. Los ministrables del PSOE se ponen blancos.
-¿Ha dicho quince Ministerios? –exclama uno-; ¿qué va a quedar para nosotros?
Rajoy se ríe con la Cospedal. Saben que Pedro vendrá a buscarlo para gobernar, cogido de la mano con Albert Rivera de Ciudadanos. -“Borrón y cuenta nueva” -le dirán-. “Era una broma…”. “Con los corruptos, pelillos a la mar, los unos por los otros…, que en todas partes cuecen habas y en la mía a calderadas…”.
Y el Rey Felipe VI, sonriente, dice a Letizia y a sus padres en la intimidad:
-“¿Qué os decía yo? Que esto se arreglaría sin mover un dedo. Los españoles son así, de un dos o de un tres de mayo: O se lanzan o se duermen. Tras un calentón, vendría la calma”.
-Claro, hijo –dice don Juan Carlos-, destapemos una botella que hay que celebrarlo.
-¡Cuánto vale mi hijo –exclama doña Sofía, no sé si llorando o riendo con la cara que le dio el Señor.
-¡Cuánto te quiero, Felipe de mi vida! –dice Letizia, abrazándo a su marido.


Francisco Tomás Ortuño

PALOMAS ZURITAS

¿Pensamos en lo que es nuestro Planeta, girando miles de años a miles de kilómetros por hora? ¿No vemos Algo Superior que obra el milagro de ofrecerlo a la medida de nosotros?


F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR ANTROPOPITECOS

Murcia, martes, las ocho, en mi palomar, viendo a mi altura la torre de la iglesia, con la Virgen arriba, y terrazas enfrente, con ropa tendida azotada por el viento. Los “méteos” acertaron en sus pronósticos: mal día para pasear.
En cambio, tras los cristales, es un espectáculo soberbio.
Me acuerdo de mi “jaula” de Santana, donde escribo y leo en verano sin moscas ni avispas que molesten, con la  mosquitera que  puse de pared. Y me acuerdo del Oceanográfico, en Valencia, donde te sientes como dentro del agua, sin mojarte, viendo peces que pasan por tu lado.
Inventamos ámbitos, medios artificiales, a nuestro antojo, para provecho nuestro. ¿Qué son los soportales en los pueblos sino techos creados para los días de lluvia? ¿Qué son los invernaderos sino casas de plástico para que las plantas no se agosten ni se hielen?
El hombre piensa, aunque con lentitud. El pensamiento, de cuando en cuando, hasta hace sus descubrimientos, como ahora esas ondas gravitacionales, que si ya las conoció Einstein hace cien años, no serán muy peligrosas.
El Universo es tan grande, Graciano, que se irá mostrando poco a poco. La Tierra forma parte del Sistema Solar; el Sistema Solar de una Galaxia; La Galaxia del Universo. Por tanto, somos parte del Universo, aunque en medida microscópica.
-Pero somos parte. Y el hombre, asombrado, irá llegando poco a poco a los confines del Cosmos.
-¿Y más allá, Gervasio? ¿Qué habrá más allá de todo?
-Pues Dios, que lo sostiene en sus manos, Graciano. Si todo procede de Dios, Dios tiene que ser más grande que lo que ha creado, Él sabrá cómo y para qué. Y a nosotros nos dio una chispa de inteligencia para conocer en parte su prodigiosa Creación.
Los descubrimientos estarán en razón directa con la madurez del cerebro. Los antropopitecos no podían conocer cosas de mil años más tarde, que cada cosa en su tiempo y las uvas cuando maduran.


Francisco Tomás Ortuño