Murcia, las ocho, en mi taller. Los hechos se precipitan, como otras cosas que no quiero nombrar. Ayer fui a la piscina, y me despedí de los compañeros hasta dentro de quince días. En medio la Semana Santa y las Fiestas de Primavera. En los Colegios lo mismo. Decía un chascarrillo que unos niños en la Escuela comentaban: “Quince días de vacaciones; que se fastidie el maestro”. No pensaban que el maestro celebraba las fiestas a la par que ellos.
Pues sí, hoy es Viernes de Dolores, que abre la Semana Santa; mañana San José, fiesta sobre todo en Valencia con las fallas y su pirotecnia. Y pasado, Domingo de Ramos, con la Procesión de las Palmas.
Iba Jesús a Jerusalén y en llegando a Betania, junto al Monte de los Olivos, dijo a dos de sus discípulos: “Id a esa aldea de enfrente y veréis un borrico atado; desatadlo y traedlo. Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, contestad que el Señor lo necesita”.
Fueron al pueblo y encontraron el burro atado como les había dicho Jesús. Cuando lo soltaban, oyeron al dueño que decía: “¿Por qué desatáis el burro?”. Y ellos le contestaron: “El Señor lo necesita”. Y dejó que siguieran. Se lo llevaron a Jesús y le ayudaron a montar.
Conforme se acercaban al pueblo, la gente iba en aumento y gritaba: “Bendito el que viene en nombre del Señor”. Algunos fariseos dijeron a Jesús: Maestro, diles que no griten tanto”. Y Jesús les dijo: “Si ellos callan, gritarán las piedras”. Y siguió su camino.
Francisco Tomás Ortuño
No hay comentarios:
Publicar un comentario