lunes, 7 de marzo de 2016

DESDE MI PALOMAR Cambios

Hoy vivimos de forma tan radicalmente otra a la que tuvimos hace unos años, que cuesta trabajo pensarlo siquiera. Y nosotros, los que vivimos antes, tenemos que adaptarnos al modo nuevo de ser el mundo, la vida, la sociedad. Esto es difícil, si no heroico.
Los niños viven bien lo nuevo –es lo suyo- y ni aceptan ni comprenden otro modo de ser; pero los que contamos más de medio siglo, apenas si podemos con las formas nuevas que nos obligan a seguir: máquinas, ordenadores, móviles, robots y monsergas en vinagre.
 No es que lo veamos mal, no,  sino que nuestra vida particular, nuestra humanidad restringida y limitada, no tolera bien el cambio, no soporta lo nuevo, no puede adaptarse a situaciones tan diferentes.
Es el problema de oficios, ideas, inventos o modas. Nos gustan pero no nos vemos preparados a empezar de cero, como los jóvenes, para dominarlas. En una palabra, que nos desbordan. Hay personas que –quizás aparentemente- se hacen con la nueva situación sin deterioro; pero los más, se quedan con los recuerdos de sus años mozos.

Francisco Tomás Ortuño


No hay comentarios:

Publicar un comentario