viernes, 17 de junio de 2016

DESDE MI PALOMAR

A mi nieta Sofía, recordándole el 9 agosto de 2008

-¿Celebráis algo en la familia, abuelo?
-Todos los días podemos celebrar el hecho de vivir. Platón, filósofo griego, dijo que agradecía haber nacido varón, haber nacido en Grecia y haber nacido en su tiempo. Pues yo podría añadir a su lista tener una casa en Santana. Mañana, Sofía, celebraremos tu primer aniversario, y vendrán los primos y los tíos a cantarte: “¡Feliz, feliz en tu día… Y que cumplas muchos más!”.
Luego, Sofía, recordarás también que en tu primer añito tuvo lugar la inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín.
Te cuento, Sofía: Cada cuatro años se celebran las Olimpiadas en un país. Este ha correspondido a China y siendo Pekín su capital, allí se reúnen los atletas de todo el mundo a ganar medallas, a ver quién es el mejor en salto, carrera, natación, etc.
La parte positiva de los Juegos Olímpicos es que se reúnen deportistas de todas las naciones del mundo: alemanes, rusos, americanos, chinos, españoles… Y la negativa que todos se alegran de ganar ellos y se convierten los juegos en una guerra por vencer  al contrario.  A mí este aspecto me desagrada. El deporte sí, reunirse también, pero mirarse unos a otros como enemigos, no me gusta.

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