domingo, 19 de junio de 2016

DESDE MI PALOMAR SORPRESAS

Cada día es una hoja en blanco: hay que vivirlo para conocerlo. Nunca sabremos cierto lo que nos tiene reservado. Puede haber sucesos agradables como eventos desagradables. La vida es complicada en su aparente simplicidad.
Es curioso, y hasta divertido, saber que la vida nos reserva  sorpresas; que vivimos pendientes de acontecimientos imprevistos e insospechados; que ocurren hechos que no nos explicamos cómo han podido ocurrir, y, sin embargo, vemos a posteriori que por una serie lógica de consecuencias, por implicaciones de todo tipo, no han podido ser de otro modo.
Es bueno, digo, pensar que las cosas buenas y menos buenas o peores, ocurren porque tenían que ocurrir, y que en nosotros no ha estado que ocurrieran. Es como vivir siempre esperando. Aceptar lo bueno como lo malo que venga es buena filosofía. Esperar como inevitable lo que vaya trayendo cada instante, es divertido, y si me apuras, consolador.

Francisco Tomás Ortuño  

No hay comentarios:

Publicar un comentario