domingo, 10 de abril de 2016

DESDE MI PALOMAR

¡Qué decepción, Simplicio, para la familia socialista! Cuando esperaba el milagro de formar Gobierno, ha visto que no puede ser. Después del gasto hecho y la gente junta, le dice el novio a la novia que no le gusta. ¡Cómo se reirá Soraya viendo la función de desencuentros y el final que ha tenido!
-¿Y cómo no se entienden tres partidos? ¿Qué se lo impide, Sabino?
-Yo creo, Simplicio, que la razón de no llegar a un acuerdo es que los tres quieren ser Presidentes.
-Que se rifen por meses la presidencia; así todos gozarían de las mieles del cargo.
-Ni con eso, Simplicio. Padro Sánchez quiere ser él solo, pero no alcanza a los votos que necesita. Sería capaz de juntarse con el diablo para lograrlos. Soraya ve la jugada con risas de triunfadora. Sabe desde el principio de las negociaciones que el final será venir a suplicarle a Rajoy que lo admita en su equipo de gobierno aunque sea en la portería de algún Ministerio y a pedir perdón por los insultos que le propinó en la campaña.
-Tal vez Rajoy le replicara: “Como no querías hablar conmigo, ahora te digo yo como la hormiga a la cigarra de la fábula: “Vete, holgazana, que has hecho pocos méritos para que ahora te abra la puerta de la despensa”.
-Y colorín colorado… luego te cuento el final.

Francisco Tomás Ortuño

No hay comentarios:

Publicar un comentario