jueves, 7 de abril de 2016

Desde mi Palomar Recuerdos

En los siete años que fui Concejal del Ayuntamiento de Jumilla, por la década de los setenta, cuando mis hijos eran pequeños, siendo Alcalde don Manuel Guillén, había que formar  en las Procesiones, con los Nazarenos, los “Pasos” y las bandas de música.
 Salían muy tarde, como ahora, y en su recorrido había calles sin nadie que las viera. ¡Qué tortura para mí dejar mi casa y salir en las Procesiones a las once de la noche con gente dando cabezadas en las puertas!
 Cuando formábamos, o esperábamos el turno de salida, recuerdo que algún samaritano nos sacaba fuentes con mantecados y una botella de anís. Era, te lo juro, lo que más me agradaba del posterior desfile.
 Un año me dijo el Alcalde que saliera yo presidiendo; cogí la vara de mando y presidí la procesión. Iban conmigo don Jerónimo Díaz y don Alejandro Tomás, uno a cada lado. Una foto que hay por casa lo ratifica. Yo tenía entonces cuarenta años, barrera que todos mis hijos han pasado hoy.

 Acaba de llamarme Lina. Dice que ha recibido un whatsap de Ángel diciendo que ha llegado de Chile; que pasó la noche en el avión, y que el sábado saldrá en la Procesión de Murcia con sus hijas.
 Luego dirá, como yo de cuando era Concejal: “Parece que fue ayer cuando volví de Chile y salí con mis hijas en una Procesión”. Y entonces Raquel, Lina, Laura y Ana vivirán momentos que, a la vuelta de otros pocos años, recordarán ellas con nostalgia.

Francisco Tomás Ortuño

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