viernes, 20 de mayo de 2016

DESDE MI PALOMAR Es lo mejor

-Los cien años es la medida que tenemos los humanos para vivir, Julián.
-¿Y cómo no llegan muchos, Eusebio?
-Porque maltratan la máquina con trabajos inadecuados, esfuerzos, comidas abundantes, alcohol, tabaco y otras drogas. Yendo por lo suyo, el cuerpo está programado para un siglo. Cuando lo alcanza, como una vela que se ha consumido, la vida se apaga sola.
-¡Cómo te gustaría que volviera hacia atrás o que el tiempo se detuviera!
-La vida no puede ser de otra forma. Si volviera hacia atrás, deshaciéndose lo que antes se hizo, ¿qué pasaría con los hijos? Volverían al vientre de su madre y serían de nuevo  seres potenciales. ¿Quién iba a querer retroceder en el tiempo y perder los triunfos  que consiguió?
-Y cuando fuera a nacer, a empezar de nuevo.
-Con otro signo sería, porque repetir lo andado antes perdería su encanto por conocido. Tendría que cambiar la vida su modelo vital para ser de otro modo, ¿no crees?
-Aceptemos lo que tenemos, Julián, que lo que dices no es posible ni conveniente.
Francisco Tomás Ortuño

No hay comentarios:

Publicar un comentario