-Hoy es un día importante en la familia de Andrés, Junípero.
-¿Por qué es un día importante en la familia de Andrés, Basilio?
-Ha vuelto de Australia, adonde fue a trabajar.
-Día importante, sin duda, Basilio, que los matrimonios no deben estar separados.
-Creo que lo dije un día, Junípero: el matrimonio debe estar unido en lo bueno y en lo malo, como les dijo el cura en el altar. Y no justifica la separación que haya trabajo allí y aquí no. Cuando uno va donde sea no se deja medio cuerpo en casa: va entero aunque sea a la tienda de enfrente. “Es que vuelvo enseguida”. Todo para allá. “Es que pesa poco lo que voy a comprar”. Todo para allá. Y aquí lo mismo: “Con aviones vuelvo cuando quiero”. Los dos allí o los dos aquí. Porque ya no hay dos sino uno.
-Que los hijos no digan nunca que sus padres estaban rotos: aquí un brazo y allí una pierna; por aquí la cabeza y por allí las tripas. ¿Querría una niña ver rota su muñeca más querida? ¿Su bici con una rueda en Murcia y otra en Monteagudo? Que vayan a buscar trabajo fuera del país los jóvenes enteros –solteros- si es que no lo encuentran aquí; los casados, ni al pueblo vecino.
-Recuerdo la conversación que tuvo Sancho Panza con su mujer cuando le dice que se va de nuevo – Cap. V, 2ª Parte-. Teresa que lo ve tan contento le pregunta:
-¿Tanto te alegra dejarnos?
-Todo lo contrario, mujer; es que voy a ser Gobernador y tú serás doña Teresa, y a nuestra hija la casaremos lo menos con un Conde.
-Eso no, Sancho, casadla con su igual, que es lo más acertado.
-No sabes lo que dices.
-Tú trae dineros, que yo me encargaré de lo demás; que ahí tienes, sin ir más lejos, a Lope Tocho, talludo y sano, que mira bien a la muchacha, y ella me temo que tiene más ganas de marido que tú de viajes.
-Un don viste mucho, Teresa.
-O pesa tanto que no se puede llevar. Tu hija y yo nos quedaremos en la aldea, que la mujer honrada…
Francisco Tomás Ortuño
No hay comentarios:
Publicar un comentario