viernes, 15 de abril de 2016

DESDE MI PALOMAR Viajes de Estudio

-Mi nieta Isabel, Rufo, para pagarse un viaje con el Colegio, vendía madalenas. Las compraba en una confitería y las vendía después algo más caras.
-Es lo que han hecho siempre los estudiantes, Andoquio: Vender libros, lotería, alfileres o prendas de vestir; todo cuanto les reportara algún dinero.
-Un día vino a vendernos el producto. Eran bolsas muy monas de plástico con su lacito rojo, conteniendo cuatro madalenas cada una. Le compré cinco bolsas. Se puso muy contenta.
-Estas ventas  tienen un peligro, Andoquio, y es que por vender olviden los estudios, que son más importantes para ellos que todas las madalenas u objetos que puedan vender.
-Cómo recuerdo aquellos tiempos en que íbamos nosotros de viaje con niños del Colegio. Doña Lola hablaba con las Agencias, decía a los niños lo que tenían que llevar… Venían también doña Serafina, don Antonio y otros voluntarios.
-Yo veía tantas virtudes en estos viajes, que los hubiera incluido en los Planes de Estudio como de obligado cumplimiento en la enseñanza. Ahí es nada, cuando se sale de la península: ir al puerto, montar en el barco, conocer otras costumbres, otras culturas… Estos viajes dejan huella imborrable en los pequeños. 
Una vez escribí en un periódico la Crónica de un viaje a Ceuta. Se me ocurrió decir que las mujeres tapadas parecían  fantasmas y deseaba regresar pronto a casa. Luego me visitó un ceutí en el Colegio, en nombre de su Ayuntamiento, a invitarme a pasar con mi Señora ocho días  en la ciudad para conocerla mejor. Pero no fui. ¡Ojo otra vez con lo que escribimos!

Francisco Tomás Ortuño

jueves, 14 de abril de 2016

PALOMA VIAJERA

Nadie sabe lo que sería de él si una sola situación de su vida anterior hubiera sido distinta.

                                   F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR

-Chocar dos aviones en vuelo será poco probable, Eustasio, que no son coches en una autopista.
-Los aviones tienen también sus rutas por donde ir, Julián, que si van de Madrid a Sevilla no pasan por Santander, o si van de Barcelona a Berlín no van en dirección a Atenas. Uno que va y otro que vuelve pueden colisionar en el camino.
-Pero con tanta altura y tal anchura de vías, también sería mala suerte.
-Los aviones saben muy bien por dónde deben ir; así que el accidente puede producirse, Julián… Y como no tenemos carnet, ni menos horas de vuelo, vamos a callar.
-Es que ha habido un accidente aéreo, Eustasio. Como hay tantos actos terroristas de un tiempo a esta parte, he pensado si sería un sabotaje.
-No vendas la piel del oso antes de cazarlo, Julián; quiero decir que no pienses mal antes de que haya pruebas. Cuando hable la caja negra del avión, podremos hacerlo nosotros. Y ni entonces deberemos hacerlo, que doctores tiene la Iglesia.
-¡Qué mal lo pasarán los viajeros cuando el piloto pierda el control del avión a esa velocidad!
-Leí que un piloto, yendo solo, tuvo que saltar del avión incendiado, a más de mil metros de altura, y vio que el paracaídas con que contaba estaba ardiendo. Luego, inexplicablemente, despertó entre nieve en un bosque. “¿Cómo me he salvado?”, se preguntaba incrédulo recordando la caída.
-Cuando Dios quiere, con todos los aires llueve.

Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 13 de abril de 2016

PALOMA DE HOY

Es mucho lo que el hombre sabe, pero es más lo que ignora.

F.T.Ortuño

13 abril 2016 DESDE MI PALOMAR TURRE A mi amigo Don Francisco Soler Visiedo

Ahora que ha pasado la Semana Santa, en el silencio de mi retiro, leo la hoja de un periódico de la Región de Murcia sobre la misma, de mi buen amigo y admirado periodista don Francisco Soler Visiedo.
No puede negar que es oriundo de Turre, provincia de Almería: sin buscar mucho, encuentra siempre la ocasión de hablar bien de su pueblo y ponerlo por las nubes. Hombre enamorado de su tierra donde los haya.
No conozco el signo de la política del Ayuntamiento de Turre, ni qué relación guarda mi amigo con sus ediles, pero don Francisco Soler Visiedo se merece una estatua en la Plaza Mayor de Turre. Sé de él que es Maestro jubilado, que vive en Murcia, que escribe en los periódicos y que quiere con pasión a su pueblo almeriense.

En este artículo que encuentro encima de mi mesa, habla de la Semana Santa. Dice que hay tres diferentes en la Región: la de Murcia, la de Lorca y la de Turre.
Sin duda que la de Murcia, con “los Salzillos”, es incomparable; la de Lorca, con sus escenas bíblicas del Antiguo Testamento, es diferente; la de Turre no la conozco. Mas, por lo que cuenta don Francisco Soler, debe de ser también distinta, digna de ser visitada y conocida.
“No sé de ninguna Semana Santa que tenga “las tres caídas” con los santos corriendo vertiginosamente por las calles. Esto da una emoción que no se palpa en otro lugar de España”. “La gente de Turre vive la escena al igual que sucediera en Jerusalén”, dice el periodista.
Otra caracteríatica de la Semana Santa turrera es la de las Saetas que se cantan en las Procesiones, compuestas por ellos mismos, con calor y color propios, con sentimiento, sin intermediarios.
Cuenta Soler Visiedo que a la Virgen de los Dolores le cantan desde que Azaña dijo que España había dejado de ser católica:

España ya no es cristiana,
Se dijo en el banco azul;
Aun siendo republicana,
Aquí quien manda eres Tú,
Estrella de la mañana.      

Francisco Tomás Ortuño

martes, 12 de abril de 2016

PALOMA VIAJERA DE HOY

La forma de pedir se corresponde con la manera de obtener.

F.T.Ortuño

Desde mi palomar REPÚBLICA DOMINICANA

Antiguamente se llamaba “La Española”. Una isla de las Grandes Antillas, entre el mar Caribe y el Océano Atlántico. Hoy comprende dos países: uno oriental –República Dominicana- y otro occidental –Haití-. Este, con 28.000 km.c. de extensión, es menor que la Repúblicana Dominicana -48.000 km.c.-.
La amiga de mi hija es dominicana. Dice que la Patrona de su Nación es la Virgen de la Altagracia. Y nos ha regalado una figurita de la misma, de escayola, en una caja de cartón. Tiene el manto azul y la corona y ribetes del manto de color dorado. Se apoya en una pila de agua bendita y tiene las manos juntas en actitud de orar. Dentro de la pila hay una cuna con el Niño.
El Estado de la República Dominicaba incluye otras islas pequeñas como Beata, Catalina y Catalinita. Una cordillera Central  la atraviesa de NE a SO, con alturas superiores a los dos mil metros, como “La Viuda” y “La Correosa”, y a los tres mil, como ”La Pelona”. Entre sus ríos se encuentran Isabela, Mao y otros. Es importante el lago Enriquillo y numerosas lagunas.
La vegetación es de tipo tropical, y las temperaturas oscilan entre los 23 y los 27 grados. La población supera los ocho millones de habitantes y la capital es Santo Domingo. Su idioma es el español, su religión la católica y la moneda el peso dominicano. Se cultivan la caña de azúcar, el arroz y el maíz sobre todo. Se crían bueyes, caballos, cabras y ovejas; y en industria destacan la  azucarera y alimentaria en general.

Indonesia es otro Estado insular, al oeste de las Filipinas, que comprende más de trece mil islas. Las más importantes son Sumatra, Java y Borneo. Doce mil de estas islas están deshabitadas. La temperatura media es de 26 grados. La superficie de Indonesia equivale a cuatro veces España, y su población supera los doscientos millones de habitantes. La capital es Yakarta, con nueve millones de habitantes.
Cómo me gustaría conocer la República Dominicana y todas las islas del Planeta, como Indonesia, y comprobar que sus habitantes son y piensan como nosotros los murcianos.

Francisco Tomás Ortuño