sábado, 20 de febrero de 2016

DESDE MI PALOMAR PLANETA

Sobre mi mesa hay un libro blanco del Papa Francisco, titulado: “El nombre de Dios es Misericordia”. Seguro que a mi hija, cuando oyera que había salido un libro nuevo del Papa, le faltó tiempo para comprarlo. ¿Adivinas la Editorial? ¡Premio! La Editorial Planeta.
Esta Editorial pensaría, sin duda, que un libro del Papa Francisco sobre la Misericordia, sería un “best seller”, y cuando nos quisimos dar cuenta, ya estaba en las librerías de todas las regiones, provincias y pueblos de España.
La Editorial Planeta observa, otea el ambiente, vislumbra la noticia y se adelanta a los demás, ofreciendo el libro que causará furor. Ella sola conocerá su enorme potencial. ¿Quién hoy le puede hacer sombra?
En nuestro caso, habrá buscado a una escritora “vaticanista”, Andrea Tornielli, y me atrevería a decir que le ha dado el libro preparado para su publicación: Se llamará “El nombre de Dios es Misericordia”; luego llevará “Una conversación con Andrea Tornielli”; su letra será grande, tipo 14; los espacios amplios, de 1´5; con ocho o diez Capítulos basta; de unas ciento cincuenta páginas, y a vender Ediciones.
Con la Reina Sofía, en su momento, hizo lo mismo. Y con el Rey don Juan Carlos. Y con Benedicto XVI… Siempre a la caza de noticias fulgurantes para libros de venta segura multitudinaria. ¿Se habrá fijado ya en el nuevo Rey?


Francisco Tomás Ortuño

viernes, 19 de febrero de 2016

PALOMA VERRUGOSA

El adolescente es una interrogación.

F.T.Ortuño


19 febrero 2016 DESDE MI PALOMAR El Papa y las Obras de Misericordia.

El Papa ha vuelto de Méjico, donde ha pasado seis días con sus hijos, descendientes de los aztecas.
Hasta hace poco, los Papas no viajaban; esperaban en su trono, como estatuas, que fueran a visitarlos. Pero uno pensó: “Como hijos de la Iglesia que son, si ellos no pueden venir, iré yo a verlos”. Fue un paso decisivo. A partir de entonces, los Papas viajan por todo el mundo.
El Papa Francisco, este año, lleva con él a donde va “las Obras de Misericordia”. Como lluvia benéfica las va mostrando para que se conozcan y se cumplan.
Hay siete corporales y siete espirituales. Las corporales son: 1) Visitar a los enfermos.  2) Dar de comer al hambriento.  3) Dar de beber al sediento.  4) Dar posada al peregrino.  5) Vestir al desnudo.  6) Visitar a los presos.  7) Enterrar a los difuntos.
Y las espirituales: 1) Enseñar al que no sabe.  2) Dar buen consejo al que lo necesita. 3) Corregir al que se equivoca.  4) Perdonar al que nos ofende.  5) Consolar al triste.  6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.  7) Rezar a Dios por los vivos y por los muertos.
En el viaje de vuelta al Vaticano, llamó a Paloma Gómez, su acompañante de viaje, periodista, y le preguntó: “Con sinceridad, Paloma, ¿qué te ha parecido el viaje? ¿Habrá servido de algo?”. Y Paloma se tomó su tiempo para responder: “Yo creo que sí, Santo Padre, como son catorce las Obras de Misericordia, alguna hará su efecto”.
El Papa se sonrió con la respuesta y pronto le lanzó otra pregunta: “¿Y cuál crees tú, Paloma, que dará más fruto?”. Ahora no tardó tanto su compañera en responder: “Hay Obras en las corporales y en las espirituales, muy difíciles de cumplir, Santo Padre: Aunque quisieran, no podrían llevarlas a cabo”.
El Papa Francisco seguía atento a las explicaciones de la Borrero. Como vio que se callaba, la instó a seguir: “Por favor, Paloma, siga y no se detenga; ¿qué Obras de Misericordia no podrán realizar?”. Otra vez se tomó su tiempo la periodista antes de seguir:
-¿Cómo van a dar los que están necesitados, Santo Padre? ¿Quién puede acoger  a tantos inmigrantes que vienen de otros países? ¿Cómo sufrir con paciencia los defectos del prójimo? ¿Sabemos acaso los nuestros?
El Papa Francisco siguió callado el resto del viaje.
  

Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 17 de febrero de 2016

PALOMA COLIPAVO

No hay peor bestia que un hombre colérico.


F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR NEGOCIACIONES

-Hablemos de Política, Silvio. ¿Qué le pasará a Rajoy por la cabeza? ¿Qué a Pedro Sánchez, o a Pablo Iglesias, con la dimisión de Esperanza Aguirre?
-Reuniones y más reuniones de los partidos, Senén.
-¿Qué hacemos ahora? –dicen unos; otros se frotan las manos, y algunos están nerviosos. Cualquier movimiento imprevisto hoy en España es motivo de “sunamis” en el tablero político.
-Calla, calla, que se levanta Pablo de “Podemos”. Dice a Pedro que quiere quince Ministerios en vez de diez.
-¡Hombre, no te pases! -dice Pedro Sánchez. Los ministrables del PSOE se ponen blancos.
-¿Ha dicho quince Ministerios? –exclama uno-; ¿qué va a quedar para nosotros?
Rajoy se ríe con la Cospedal. Saben que Pedro vendrá a buscarlo para gobernar, cogido de la mano con Albert Rivera de Ciudadanos. -“Borrón y cuenta nueva” -le dirán-. “Era una broma…”. “Con los corruptos, pelillos a la mar, los unos por los otros…, que en todas partes cuecen habas y en la mía a calderadas…”.
Y el Rey Felipe VI, sonriente, dice a Letizia y a sus padres en la intimidad:
-“¿Qué os decía yo? Que esto se arreglaría sin mover un dedo. Los españoles son así, de un dos o de un tres de mayo: O se lanzan o se duermen. Tras un calentón, vendría la calma”.
-Claro, hijo –dice don Juan Carlos-, destapemos una botella que hay que celebrarlo.
-¡Cuánto vale mi hijo –exclama doña Sofía, no sé si llorando o riendo con la cara que le dio el Señor.
-¡Cuánto te quiero, Felipe de mi vida! –dice Letizia, abrazándo a su marido.


Francisco Tomás Ortuño

PALOMAS ZURITAS

¿Pensamos en lo que es nuestro Planeta, girando miles de años a miles de kilómetros por hora? ¿No vemos Algo Superior que obra el milagro de ofrecerlo a la medida de nosotros?


F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR ANTROPOPITECOS

Murcia, martes, las ocho, en mi palomar, viendo a mi altura la torre de la iglesia, con la Virgen arriba, y terrazas enfrente, con ropa tendida azotada por el viento. Los “méteos” acertaron en sus pronósticos: mal día para pasear.
En cambio, tras los cristales, es un espectáculo soberbio.
Me acuerdo de mi “jaula” de Santana, donde escribo y leo en verano sin moscas ni avispas que molesten, con la  mosquitera que  puse de pared. Y me acuerdo del Oceanográfico, en Valencia, donde te sientes como dentro del agua, sin mojarte, viendo peces que pasan por tu lado.
Inventamos ámbitos, medios artificiales, a nuestro antojo, para provecho nuestro. ¿Qué son los soportales en los pueblos sino techos creados para los días de lluvia? ¿Qué son los invernaderos sino casas de plástico para que las plantas no se agosten ni se hielen?
El hombre piensa, aunque con lentitud. El pensamiento, de cuando en cuando, hasta hace sus descubrimientos, como ahora esas ondas gravitacionales, que si ya las conoció Einstein hace cien años, no serán muy peligrosas.
El Universo es tan grande, Graciano, que se irá mostrando poco a poco. La Tierra forma parte del Sistema Solar; el Sistema Solar de una Galaxia; La Galaxia del Universo. Por tanto, somos parte del Universo, aunque en medida microscópica.
-Pero somos parte. Y el hombre, asombrado, irá llegando poco a poco a los confines del Cosmos.
-¿Y más allá, Gervasio? ¿Qué habrá más allá de todo?
-Pues Dios, que lo sostiene en sus manos, Graciano. Si todo procede de Dios, Dios tiene que ser más grande que lo que ha creado, Él sabrá cómo y para qué. Y a nosotros nos dio una chispa de inteligencia para conocer en parte su prodigiosa Creación.
Los descubrimientos estarán en razón directa con la madurez del cerebro. Los antropopitecos no podían conocer cosas de mil años más tarde, que cada cosa en su tiempo y las uvas cuando maduran.


Francisco Tomás Ortuño