lunes, 16 de mayo de 2016

DESDE MI PALOMAR VALIDOS

El Conde-Duque de Olivares gobernó en España del veinte al cuarenta del siglo XVII. El rey era Felipe IV, pero quien llevaba todo el peso de la política era él, su valido. Era el Conde-Duque un tipo pícnico, de temperamento variable: pasaba fácilmente de la euforia extrema a la depresión. Ciclotimia se llama tal fenómeno. Velázquez pintaba en su tiempo. Lope, Quevedo, Calderón, son también de esta época. Portugal se separó de España, Cataluña también; lo intentaron Andalucía y Aragón. La rendición de Breda -inmortalizada por Velázquez en su cuadro “Las lanzas”- tuvo lugar en aquel entonces.  Breda es una ciudad de Holanda, que se levantó contra España, pero allí estaba nuestro ejército mandado por Espínola, que le hizo desistir. Olivares fue un dictador en su tiempo y acabó medio loco. Conoció, como todos los mortales, la gloria y el fracaso, la dicha y el infortunio. Uno más, pues, en la viña del Señor. Se creyó un dios y se estrelló con el desprecio de sus compatriotas.
Yo les hubiera dicho al Conde y al mismísimo rey, lo que dijo San Pablo a los Tesalonicenses: “No os canséis de hacer bien; y si alguien no os obedece no le miréis como a enemigo, sino corregidle como a hermano” Tes. 3-15. Sólo así los gobernantes alcanzarían la gloria.
Francisco Tomás Ortuño

domingo, 15 de mayo de 2016

PALOMAS ARAUCANAS

El niño amanece y el anciano anochece; los separa un breve día.

F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR DINAMARCA

En la Revista “Selecciones” de Reader´s Digest, he leído un artículo titulado “La felicidad es Copenhague”. Debe de ser una ciudad encantadora por lo que cuenta un visitante, acompañado por Jenson el Alcalde, en sendas bicicletas, por un carril bici de tres metros de ancho.
“Más de la mitad de los 555.000 habitantes de Copenhague –dice el Alcalde- van a trabajar en bicicleta”. “Tenemos más bicicletas que habitantes y cinco veces más bicicletas que coches”.
Cuenta que un diario británico –Daily Mail-, la llamó “la Copenhague más guay”; que USA dijo en Today: “No es difícil ser feliz en Copenhague”, y “The Guardian” afirmó: “Copenhague es realmente maravillosa”.
Yo pienso que una ciudad donde “hasta los políticos van en bici al trabajo”, debe ser especial. “Se están  construyendo más de veintiséis superautopistas para bicicletas, algunas de catorce kilómetros”, añade la primera autoridad danesa. “El año pasado, la Comisión Europea nombró a Copenhague la Capital Ecológica de Europa” y queremos ser en 2025 la primera capital del mundo con menos emisión de CO2”.

¡Cómo no copian otros países las maravillas de Dinamarca? Una Ley, de 2010 exige a todos los edificios nuevos, desde oficinas a garajes, a tener tejados ecológicos, como jardines con plantas. Y una ordenanza gubernamental ordena que “todos los residentes en Copenhague puedan llegar andando a un parque en menos de quince minutos”.

Francisco Tomás Ortuño

PALOMAS BRONCEADAS

El matrimonio es como una compra, pero tan importante que de su acierto depende muchas veces el futuro. Por eso me sorprende que haya quien dedique más cuidado y tiempo en observar la calidad de un traje o vestido que en la persona con la que va a vivir el resto de su vida.

F.T.Ortuño

DESDE MI CAMARÍN -14 mayo 2016, Murcia, en mi camarín.

-Ni que fueras un Santo.
-Tomo camarín en la acepción de cámara pequeña; como polvorín sería un lugar reducido donde se guardara pólvora, o botiquín  donde se guarden unas pocas medicinas de botica. ¿Cómo voy a ser  un Santo? ¿Qué más quisiera yo? Santo es la persona a quien la Iglesia declara tal, y manda que se le dé culto. Cada cosa en su sitio.
“Santo de pajares” es la persona de cuya santidad no se puede fiar uno.
“Quedarse con el Santo y la limosna” es apropiárselo todo, lo suyo y lo ajeno.
“A Santo tapado” es obrar con cautela.
“Comerse uno los Santos” es pasarse en las prácticas religiosas.
“Dar uno con el Santo en tierra” es arrojar algo al suelo.
“Desnudar a un Santo para vestir a otro” es quitar algo a una persona para darlo a otra.
“Tener el Santo de cara” es tener buena suerte. Como tenerlo de espaldas, lo contrario.
“Encomendarse a un Santo” es buscar ayuda para salir de un peligro o conseguir algo difícil.
“Írsele a uno el Santo al cielo” es olvidar lo que tenía que decir.
“Quedarse para vestir Santos” es quedarse una mujer soltera.
“Por todos los Santos”: exclamación con que se ruega algo con tenacidad.
“Santo y bueno”: expresión para aprobar un negocio.
-¿Quieres ya dejar a los Santos quietos? Sabía que hay Santos, pero no que dieran para tanto. Vamos a otra cosa y déjalos dormir.
-No, que donde están los Santos no está el demonio.
-No sé, no sé, Venancio, que el Lucifer es muy astuto; a cuántos engaña con una legión de santos vigilantes. Hay que atarse bien los machos para no caer en sus argucias. Si por la envidia no entra, prueba por la soberbia. ¿Qué pasa con el Gobierno? El uno por el otro, antes o después, con más o con menos, todos van cayendo.
-Si ya empezó con Eva: “Seréis más que Dios”.
-Ahora en lo que más caen es en la avaricia.: “Puedes ser más rico”. Y ante semejante tentación pocos se libran.

Francisco Tomás Ortuño

viernes, 13 de mayo de 2016

PALOMAS SANDUNGUERAS

Mente que piensa, mente que vive.

F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR IDIOMAS

-Murcia, las seis afternoon y lloviendo.
-¿Lloviendo o yo viendo?
-No empecemos, Casimiro: cuando hablamos, por el contexto sabemos a qué nos referimos. Si te fijas, el lenguaje omite vocablos entre personas que se conocen bien. Hasta se ayudan con otro lenguaje, el gestual, para entenderse. Un caso extremo es el de los hermanos gemelos, que con mirarse saben lo que quieren. A lo más, se ayudan con un gruñido. No es lo mismo que dos personas que hablan distinta lengua, donde toda vocalización es poca.
En una Academia, si la Profesora es española, por muy bien que conozca el idioma que enseña, no es lo mismo que si fuera nativa. Lo natural es lo que se mama, lo que se aprende en la cuna. Entonces se amalgaman las ideas con las palabras de forma que salen juntas sin traductor. Es todo uno, como un cuerpo. Por el contrario, si uno es español y el otro inglés, alemán o ruso, por bien que haya aprendido el idioma, nunca llega al extremo de comunicarse omitiendo palabras o hasta frases enteras.
-Vale ya, que te entiendo, Casimiro. Además, con que el otro sepa lo que le dices, ¿para qué quieres más?
-Lo ideal sería aprender dos idiomas cuando naces: uno el propio y otro el común.
-Ya se intentó con el esperanto.
-Que donde vayas lo uses para hablar con chinos o japoneses.
-¿No existe ya un aparato que traduce conforme hablas? ¿Para qué aprender más lenguas que la tuya? Con llevar en el bolsillo el traductor como si fuera un móvil… “Please, where is the place…?”. “Un momento, un momento, entiéndete con este Señor, aparato”. Y el ingenio se pone a funcionar. “Pregunta por la Plaza del Ayuntamiento”. “Dile que siga la calle y al final que gire a la izquierda; por allí que pregunte de nuevo”. Así de fácil. Como todo el mundo llevará su traductor, seguro que da con él.
-¡Qué revolución se ve venir en todos los campos, Casimiro! ¿Sabes que han descubierto más de mil planetas nuevos como el nuestro? Cada estrella tendrá los suyos. Cualquier día nos llaman de uno de ellos.
-¿Y cuál será su lengua, Casimiro?
-Todo se resolverá si llega el caso, Eusebio, que si surge la necesidad, vendrá el remedio que la solucione.

Francisco Tomás Ortuño