viernes, 6 de mayo de 2016

Paloma viajera

Paternidad es responsabilidad.
F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR VISITA

Por la tarde estuve en la Arrixaca. No diré que hablara con mi hermano, que no sería cierto, pero sí que vi mejoría en su rostro. Estuvimos Paco, Lina, Antonia y yo. Fueron décimas de segundo, pero abrió los ojos, como volviendo de muy lejos y preguntando dónde estaba. Volvió a cerrar la puerta y nos dejó fuera. Su hija le cogió una mano y él parecía agradecer su contacto.
¿Nos lo dirá luego? ¿Guardará recuerdos de su estado, que nos revele después? Yo espero que nos cuente dónde estuvo y a quién vio? Que son situaciones peculiares que, por lo general, no se dan en la vida. Como dije del sueño en “Duermevela”, una de mis poesías: “Tan pronto dentro como fuera; ahora aquí y después allá”. En su caso, entre dos mundos.
Aunque haya sido un pelín, ¿qué vio?, ¿cómo era?, ¿conoció a alguien? ¿O fue como la Cueva de Montesinos del Quijote, Capítulo XXIII de la Segunda Parte, donde vio muchas cosas y no eran verdad? Yo le preguntaré de todos modos, aunque si se excede piense que vio sin haber visto lo que cuenta.

Francisco Tomás Ortuño

jueves, 5 de mayo de 2016

PALOMAS VIAJERAS

En la voz se adivinaba que tenía poco futuro como político.

F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR Olores

¿Cuándo nos llegará el olor, como nos llega la imagen? Otro reto para la Ciencia, Javier. Igual los estudiosos no han pensado que alguien, si tiene confianza, diga por teléfono: “¡Lávate, que hueles a mofeta!”.
-Hombre, ¿cómo va a saltar en la distancia el miasma que desprenda el sudor de tu cuerpo?
-¿No salta la voz o la imagen? ¿Por qué va a ser menos el olor? Yo sí me lo creo, que hoy no doy nada por imposible. Me dicen que un buey va volando, y me lo creo; que el hombre ha llegado a Venus, y me lo creo; que un saturnino me busca, y me lo creo.
-¿Has dicho un saturnino?
-Sí, un habitante de Saturno. Mientras no fuera del Sol, que allí se torraría…
¡Qué cosas se te ocurren, Adalberto.
-Esta mañana me levanté muy temprano, de noche todavía. Apenas clareaba el cielo. Encendí el televisor y hablaban de un desierto africano. Dijeron que había cactus que retienen el agua para cuando no la encuentran los animales que pasan por allí. Algunas aves hacen agujeros muy finos para meter el pico y succionar el jugo que saben hay dentro. Y que el  mochuelo hace su casa en un agujero que se fabrica a fuerza de picotazos. Allí deposita sus huevos y nacen sus polluelos.
 El cielo se tornaba rosa y amarillo, trayendo luz y claridad

Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 4 de mayo de 2016

PALOMA MENSAJERA

Trepó por un rayo de luz y dio con la fuente del saber.

F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR TRISTE VISITA

Encendí el ordenador y me di de bruces con la nefasta noticia  de mi sobrino: “A mi padre le repitió ayer el ICTUS y está en la Arrixaca, en la UCI”. Estuvimos a verlo. Cuarta planta. En la habitación, había dos enfermos en sendas camas separadas por una cortina. Pasamos por delante del primer enfermo. Cuando llegamos a la segunda cama, vimos a mi hermano entubado, respirando fuerte, en estado de coma. Bajamos a la Capilla a rezar. Yo escribí estos versos:

¡Qué triste que es y qué fuerte
Tener, Amós, que dejarte
Luchando a brazo partido
Con la mismísima Muerte
Y no poder ayudarte
A vencer a tu enemigo!

Francisco Tomás Ortuño