sábado, 2 de julio de 2016

PALOMAS TORCACES

Campo en tiempo de siega: Rostro sin afeitar.

F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR HOGARES

-Hay que hacer la casa cómoda, agradable, en la medida de nuestras fuerzas: con música, con libros, con juegos, sin gritos… No tiene precio un hogar donde todos sus miembros se encuentren mejor que en ninguna otra parte.
-Sería bueno dar charlas, a los que van a casarse, sobre este tema. Los hogares felices son los que tienen dentro cariño,  bienestar, amor; los que se visten de fantasía para los niños.
-Y son los padres los que pueden obrar el milagro, con su presencia siempre alegre y cariñosa, charlando con los hijos oportunamente, dejando la televisión para programas escogidos, apagando los móviles a tiempo….
-Los gritos rompen la paz y el deseo de permanecer en casa; las caras hoscas o contar chismes y comentarios insidiosos, lo mismo. Arte difícil de lograr, pero que una vez alcanzado no tiene precio.
Estuve en la iglesia de San Pedro. El cura en la homilía habló de los talentos. Dijo, comentando la lectura, que la mayor dicha para el hombre, para la mujer, es dar con hombre virtuoso, con mujer cariñosa. Personas que sepan hacer de sus casas templos de santidad, lugares atractivos y mágicos donde todos encuentren su lugar preferido. Algunas parejas se miraban con picardía. Era un cura alto, sencillo, que atraía por su misma sencillez.

Francisco Tomás Ortuño

PALOMAS CASERAS

Misión importantísima: Cultiva la inteligencia y fortalece la voluntad.
F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR AMOR Y ODIO

-¿Por qué la intolerancia, la hostilidad y la guerra, Graciano?
        -Llevamos con nosotros, como células en la sangre, un componente positivo, de amor, y otro negativo, de odio, que nos disponen en uno u otro estado. Si solo hubiera amor, la guerra no existiría; si solo hubiera odio, solo habría guerra. Somos la mezcla de dos impulsos: Amor y Odio van tan juntos en nosotros que, a veces, las fronteras se confunden; se va del uno al otro, se traspasa la barrera, sin darnos cuenta. Cualquier estímulo, interno o externo, puede decidir una actitud o la contraria.
        -¿Tan fácil es actuar de una manera o de otra?
-Me explico: Una arenga contra el mal, nos dispone a la guerra; una conferencia de paz nos inflama de amor. Son los estímulos los que deciden que obremos de una o de otra forma. ¿Qué cómo influyen los estímulos? Por medio de la razón. Amor y odio, mundo complejo que nos acompaña, es dirigido por la razón.
-¿La razón, pues, manda en las pasiones?
-No siempre, Gerardo, ¿qué más quisiéramos? Cuando una pasión se altera y brama no hay fuerza que la contenga. Tanto el amor como el odio son fuerzas muy poderosas. Apagar una pasión amorosa no es fácil, como apagar un fuego bélico tampoco. La razón, tal vez, aconseje lo contrario, como haría una madre, aunque como una voz que clama en el desierto.

Francisco Tomás Ortuño

miércoles, 29 de junio de 2016

PALOMAS REALES

La mejor disciplina se consigue con amor.

F.T.Ortuño

DESDE MI PALOMAR INDIOS

Quedan pocos indios en América. Poquísimos. En Florida vive una familia de Semínolas. Su último jefe hecho prisionero fue Osceola hace ya muchos años. Los pocos amerindios que van quedando tienen razones de sobra para no querer a los rostros pálidos, que un día entraron a saco en sus dominios.
Hay una leyenda que los pieles rojas conocen sin excepción, que ha pasado de padres a hijos como el testigo en una carrera de relevos:
El blanco llegó y dijo al indio: “Déjame un lado que me siente. El indio se corrió para dejar tronco donde sentarse el extranjero. “Un poco más”, le pidió cuando llegó otro blanco. “Un poco más”. Cuando el indio cayó del asiento, dijo el blanco: “Ahora el tronco es mío”.
Los sioux, mohicanos, apaches y demás pieles rojas fueron dominados y expulsados de sus territorios. Toro Sentado, Osceola, Trueno Rojo y muchos más, que lucharon por sus libertades, se vieron impotentes ante las Chaquetas Azules invasoras.

Francisco Tomás Ortuño

martes, 28 de junio de 2016